Testimonio de una participante en un grupo de terapia:
La vida se encuenta en lo más esencial de nosotros mismos.
La vida eres tú... y yo... y él... y los demás.La vida dentro de un agujero no tiene valor ni sentido,
nos produce sufrimiento e insatisfacción.
¡Sal de ahí! Amplia horizontes, prueba de vivir con otras perspectivas, y en el agujero donde antes estabas cava los cimientos de tus ilusiones renovadas,
sin pensar en lo que hayas perdido tiempo atrás.
El pasado es pasado, y está en nuestra memoria, no podemos borrarlo, pero sí aprender de los errores.El presente es el ahora, sonríe para que cuando se convierta en pasado tengas un grato recuerdo.Y el futuro es lo que vendrá, no sufras por él, ya que si sonríes ahora, el futuro no tiene nada que temer.
Prueba, intenta, disfruta, ríe, comparte...
y si caes, levántate y anda con más fuerza: COMO TÚ LO SABES HACER!
Debemos renunciar a lo que ya no está: eso es madurar.